
En entrevista exclusiva para «PALLOTTA: EL PODCAST», del Observador Gráfico Yucatán, Sisely del Rosario Burgos Cano explicó los mecanismos de ayuda en tiendas OXXO y el transporte Va y Ven, así como el acompañamiento para que las mujeres puedan salir del círculo de violencia.
José Pallotta/OGY: Mérida, Yucatán.
Pedir ayuda puede ser el primer paso para salvar la vida, pero la protección de una mujer no termina cuando llega una patrulla. También requiere atención psicológica, orientación jurídica y herramientas para recuperar su autonomía, señaló la licenciada Sisely del Rosario Burgos Cano, titular de la Secretaría de las Mujeres de Yucatán.
En entrevista exclusiva con el Observador Gráfico Yucatán, la funcionaria habló sobre los mecanismos de emergencia y los desafíos para enfrentar una violencia que, advirtió, va más allá de las agresiones físicas.
Espacios para pedir ayuda
Burgos Cano explicó que, mediante un convenio entre la Secretaría de las Mujeres, la Secretaría de Seguridad Pública y las tiendas OXXO, una mujer que sea perseguida, acosada o se encuentre en riesgo puede ingresar a estos establecimientos y solicitar auxilio verbalmente o mediante la señal de ayuda con la mano.
Según detalló, el personal activa el botón de pánico para alertar a las autoridades y facilitar la intervención de las patrullas cercanas. Dependiendo de la situación, puede requerirse atención médica, traslado o acompañamiento hacia un lugar seguro.
Añadió que en el sistema de transporte Va y Ven también se establecieron protocolos para atender casos de acoso o violencia, con botones de pánico vinculados al centro de monitoreo de seguridad.
La difusión de estas herramientas, sostuvo, resulta fundamental para que las mujeres sepan dónde buscar protección y la ciudadanía reconozca cuando alguien necesita ayuda.
Atención para recuperar la autonomía
La entrevistada informó que en 2026 se alcanzaron 45 Centros LIBRE en 43 municipios, con la meta de contar, para 2030, con al menos uno en cada uno de los 106 municipios de Yucatán.
Explicó que estos espacios ofrecen atención psicológica, orientación jurídica y trabajo social, además de acciones para fortalecer la autonomía y construir redes comunitarias de apoyo.
También desarrollan talleres y capacitaciones para que las participantes adquieran habilidades que puedan convertirse en una alternativa de ingresos. Entre estas actividades mencionó la colaboración con la Profeco para enseñar la elaboración de distintos productos.
Para la funcionaria, hablar de empoderamiento significa proporcionar conocimientos y herramientas que permitan a las mujeres ejercer sus derechos y tomar decisiones sobre su vida.
Proteger sin exponer
La titular de SEMUJERES, destacó que el acompañamiento debe realizarse con confidencialidad, pues divulgar información o contactar a una mujer sin considerar su entorno puede aumentar el riesgo frente a quien ejerce violencia.
Cuando existen niñas, niños o adolescentes afectados, indicó que se trabaja en coordinación con el DIF y otras instituciones para procurar una atención integral.
Asimismo, reconoció que prevenir la violencia exige continuidad y cambios generacionales, cuyos resultados no siempre pueden observarse de inmediato.
Igualdad también dentro del hogar
En la conversación, la secretaria subrayó que la violencia también se manifiesta mediante discriminación laboral y obstáculos que impiden a las mujeres ejercer sus derechos.
Como ejemplo, señaló que reconocer su derecho a trabajar resulta insuficiente si todas las tareas domésticas y de cuidado siguen recayendo sobre ellas.
Por ello, llamó a compartir las responsabilidades del hogar y la crianza. Asumir esas labores, planteó, forma parte de las obligaciones de ambos integrantes de la pareja y es necesario para avanzar hacia una igualdad efectiva…(OGY)
