Flamboyanes y la cabecera municipal reciben obra pública que responde a años de rezago y a la voz de sus propias familias
De la redacción/OGY: Progreso, Yucatán.
En calles donde antes dominaban el polvo, los baches y la incertidumbre al transitar, hoy comienza a notarse un cambio tangible. La reconstrucción de vialidades en la comisaría de Flamboyanes y en la cabecera de Progreso no solo representa concreto y asfalto: es una respuesta directa a las demandas ciudadanas que por años insistieron en mejores condiciones para vivir y moverse con seguridad.
Con una inversión superior a los 8 millones de pesos, el gobernador Joaquín Díaz Mena encabezó la entrega de estas obras, resultado de un esfuerzo coordinado entre el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Progreso. Más que cifras, el proyecto apunta a transformar la rutina diaria de cientos de familias.
Durante más de dos meses, los trabajos no se limitaron a “parchar” calles. Se realizó una reconstrucción integral con base sólida: compactación profunda de la carpeta asfáltica y señalización adecuada, buscando garantizar durabilidad y funcionalidad. En total, se intervinieron 15 mil metros cuadrados, incluyendo la rehabilitación completa de la avenida 60 en Flamboyanes y cinco tramos clave en la cabecera municipal.
El mensaje oficial subraya algo que suele quedar en segundo plano: estas obras nacen de lo que la gente pidió. De madres preocupadas por la seguridad de sus hijos, de trabajadores que recorren estas vialidades a diario, de vecinos que por años convivieron con el deterioro.
El gobernador reiteró que Flamboyanes no está solo y adelantó que vendrán más acciones, no solo en infraestructura vial, sino también en espacios deportivos y culturales. En paralelo, anunció la disponibilidad de un terreno para la construcción de viviendas a través de la Comisión Nacional de Vivienda, así como la futura edificación de un domo en la primaria “Manuel Ávila Camacho”, una solicitud insistente de la comunidad escolar.
En el ámbito municipal, el alcalde Erik Rihani González destacó que la coordinación institucional está dando resultados visibles. Hoy, dijo, Flamboyanes cuenta con calles más seguras, limpias y funcionales, una condición básica que durante años fue una deuda pendiente.
Por su parte, la titular de la Secretaría de Infraestructura para el Bienestar, Alaine López Briceño, enfatizó que la suma de recursos permitió atender zonas prioritarias y saldar rezagos históricos, especialmente en la avenida principal de la comisaría.
En el trasfondo, este tipo de obras también forman parte de una narrativa más amplia: la apuesta por reducir desigualdades a través de infraestructura básica. Bajo el programa Bienestar para Yucatán, se busca acercar servicios y mejorar entornos que, durante años, quedaron al margen del desarrollo.
La presencia de autoridades estatales y municipales, así como de representantes como Claudia Sheinbaum Pardo en el contexto de respaldo institucional, refuerza el mensaje político de continuidad y colaboración.
Pero más allá del discurso, la prueba estará en el tiempo. En si estas calles resisten, en si realmente mejoran la movilidad y en si cumplen con la promesa implícita: devolver dignidad a los espacios donde transcurre la vida cotidiana.
Porque al final, para quienes viven ahí, una calle bien hecha no es solo obra pública… es tranquilidad…(OGY)



