
Suscríbete a nuestro canal de YouTube: www.youtube.com/@observadorgraficoyucatan9233
De la redacción/OGY: Internacional.
El empresario Elon Musk, propietario de Tesla y de la red social X -antes Twitter-, volvió a colocarse en el centro de la polémica tras lanzar un comentario contra la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
“Solo dice lo que le dicen sus jefes del cártel. Digamos que su castigo por desobediencia es un poco peor que un plan de mejora del rendimiento”, escribió Musk al reaccionar a un video donde la mandataria explica su postura sobre seguridad pública.
La declaración no solo es grave por su tono, sino por lo que implica: una acusación indirecta sin prueba alguna contra la jefa de Estado de un país soberano.
Un señalamiento sin evidencia
El comentario del magnate tecnológico parte de una narrativa simplista: que la negativa de regresar a la llamada “guerra contra el narco” equivale a complicidad.
Sin embargo, en el video difundido —correspondiente a una conferencia de noviembre de 2025— Sheinbaum sostiene una postura jurídica y política clara:
“Regresar a la guerra contra el narco no es opción. Primero porque está fuera del marco de la Ley… es permiso para matar sin ningún juicio, y eso en México, muy poquitos están de acuerdo”, señalo la presidenta en aquella mañanera.
La referencia apunta directamente al periodo del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, cuya estrategia de militarización dejó decenas de miles de víctimas y una espiral de violencia que aún repercute en el país.
Cuestionar ese modelo no es alinearse con el crimen organizado; es debatir una política pública que mostró costos humanos elevados.
Y como ejemplo solo se tiene que mirar cuantas muertes dejo al ejército Mexicano así como al cartel durante la captura y abatimiento del “Mencho”.
De la crítica al agravio diplomático
La intervención de Musk no se limita a una diferencia de opinión. Al insinuar vínculos con el crimen organizado, el empresario cruza al terreno de la difamación política.
Más aún, lo hace desde una plataforma de su propiedad, amplificando un mensaje que carece de respaldo documental.
En cualquier democracia, el debate es válido. Lo que no lo es, es sustituir argumentos por insinuaciones.
Musk no presentó datos, investigaciones ni procesos judiciales que respalden su afirmación. Solo una frase provocadora que encendió la conversación digital.
Seguridad: ¿guerra o estrategia integral?
El fondo del debate no es menor.
La presidenta Claudia Sheinbaum, ha sostenido que la estrategia actual prioriza inteligencia, coordinación institucional y atención a las causas sociales de la violencia, en lugar de una confrontación abierta que, según diversas evaluaciones académicas, incrementó homicidios durante el sexenio calderonista.
Reducir esa postura a obediencia criminal ignora la complejidad del fenómeno de seguridad en México.
La discusión real debería centrarse en resultados, indicadores y políticas públicas, no en descalificaciones personales.
Libertad de expresión no es impunidad discursiva
El episodio también reabre un debate global: ¿qué responsabilidad tienen los dueños de grandes plataformas cuando utilizan sus propias redes para emitir acusaciones políticas?
La libertad de expresión protege opiniones, pero no convierte en verdad afirmaciones sin sustento.
En un contexto internacional donde la desinformación impacta mercados, relaciones diplomáticas y estabilidad institucional, los mensajes de figuras con millones de seguidores no son simples comentarios aislados, Son declaraciones con peso político.
El debate que importa
La discusión sobre seguridad en México merece profundidad, memoria histórica y análisis técnico.
Volver a una estrategia de confrontación militarizada o fortalecer un modelo preventivo son temas legítimos de debate.
Lo que no abona a esa discusión son señalamientos temerarios que reducen una política pública a teorías sin evidencia.
En política internacional, las palabras pesan, y cuando provienen de líderes empresariales con influencia global, pesan aún más.
Pero a todo eso, la presidenta anuncio en su mañanera que los “Jurídicos de Palacio Nacional” o sus abogados ya están analizando una demanda…(OGY)