Joaquín Díaz Mena consolida una política educativa integral con becas, infraestructura y movilidad internacional para miles de estudiantes
José Pallotta/OGY: Mérida, Yucatán.
Desde el primer día de su administración, el gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, tomó una decisión estratégica: colocar a la educación como el trayecto, la base y el rumbo de su gobierno. Una apuesta clara al largo plazo, al desarrollo social y a la formación de nuevas generaciones con mayores oportunidades.
Los resultados comienzan a reflejarse en cifras concretas y en acciones que impactan directamente en la vida diaria de niñas, niños y jóvenes yucatecos. Tan solo en el primer año
de gestión, el gobierno estatal entregó más de 200 mil paquetes de útiles escolares, uniformes, zapatos y chamarras, aliviando la economía familiar y garantizando condiciones básicas para el aprendizaje.
Uno de los gestos más significativos fue la entrega de más de 890 becas a hijas e hijos de policías, con una inversión superior a 9 millones de pesos, como un acto de gratitud y justicia social hacia las familias de quienes diariamente velan por la seguridad del estado.
A ello se suma el respaldo del Gobierno de México, que ha permitido ampliar la cobertura de apoyos educativos en todos los niveles.
En Yucatán, 202 mil niñas y niños de educación básica reciben la beca universal Rita Cetina; 74 mil estudiantes de nivel medio superior cuentan con la beca Benito Juárez, y 18 mil jóvenes universitarios son beneficiarios del programa Jóvenes Escribiendo el Futuro.
En conjunto, 295 mil estudiantes reciben apoyos bimestrales que representan una derrama de 542 millones de pesos, fortaleciendo la permanencia escolar y reduciendo la deserción educativa.
La visión educativa del gobierno estatal no se limita a las becas. A través del programa La Escuela es Nuestra, se atienden 1,363 planteles —1,116 de educación básica y 247 de nivel medio— beneficiando a casi 98 mil estudiantes, con una inversión superior a 516 millones de pesos.
De manera complementaria, el gobierno de Yucatán destinó 786 millones de pesos a infraestructura educativa, con la construcción de aulas, domos, sanitarios y escuelas completas, bajo una premisa clara: aprender requiere espacios dignos, seguros y confortables.
La administración de Díaz Mena también ha decidido abrirle el mundo a las juventudes yucatecas. Mediante el programa Movilidad Internacional, se apoyó a 100 estudiantes de nivel superior para realizar estancias académicas en Canadá, con una inversión superior a 15 millones de pesos, formando talento con visión global y competencias internacionales.
Al mismo tiempo, se ha trabajado para acercar la educación superior a regiones donde antes no existía. Destaca la apertura de la Universidad Nacional Rosario Castellanos en Kanasín, con 10 nuevas carreras, así como la Universidad Tecnológica del Mar en Progreso, donde además de becas se ofrecerá hospedaje para garantizar el acceso a estudiantes de distintos municipios.
A ello se suman nuevos bachilleratos en Ciudad Caucel y otras zonas del estado, con el objetivo de que las y los jóvenes puedan estudiar cerca de su hogar.
Para complementar los apoyos federales, el gobierno estatal creó las Becas Juventud Renacimiento, reafirmando su compromiso con los jóvenes universitarios y fortaleciendo una política educativa que no deja a nadie atrás.
La apuesta es clara: invertir en educación no solo es cumplir una promesa de campaña, es construir el futuro de Yucatán desde hoy, con justicia social, oportunidades reales y una visión de largo alcance…(OGY)



