
La autoridad ambiental aseguró carbón elaborado con guayacán, madera y herramientas sin documentación legal; el operativo revive la preocupación por la expansión agroindustrial y los desmontes atribuidos a integrantes de comunidades menonitas en Campeche, Yucatán y Quintana Roo
José Pallotta/OGY: Campeche, Cam.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) suspendió un establecimiento ubicado en un asentamiento menonita de Campeche, donde presuntamente se producía carbón vegetal de manera ilegal utilizando madera de guayacán, árbol catalogado como especie amenazada por la legislación ambiental mexicana.
Durante la inspección, las autoridades aseguraron
La intervención forma parte de los operativos destinados a contener el aprovechamiento clandestino de las selvas de Campeche, particularmente en zonas donde la ampliación de las actividades agrícolas y comerciales ha incrementado la presión sobre especies forestales protegidas.
También cae otro establecimiento en Calakmul
En una segunda acción realizada en el municipio de Calakmul, la Profepa suspendió otro establecimiento y aseguró 72 trozas de ciricote, especie maderable apreciada por su dureza y valor comercial.
La autoridad ambiental deberá determinar la procedencia de la madera, cuantificar el posible daño ocasionado y establecer las responsabilidades administrativas o penales que correspondan.
Los menonitas pertenecen a una comunidad religiosa de origen anabaptista, reconocida históricamente por su organización colectiva, vida austera y vocación agrícola.
Su llegada oficial a México ocurrió el 8 de marzo de 1922, cuando los primeros grupos procedentes de Canadá arribaron por ferrocarril a San Antonio de los Arenales, actualmente Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua. Con el paso del tiempo extendieron sus asentamientos hacia Durango, Zacatecas, Campeche, Quintana Roo y otras regiones del país. Gobierno de Chihuahua
Su capacidad para transformar terrenos en áreas productivas les permitió contribuir al desarrollo agrícola y comercial de distintas regiones. Sin embargo, en años recientes esa expansión también ha quedado bajo la lupa de las autoridades debido a desmontes, cambios de uso de suelo y aprovechamientos forestales presuntamente realizados sin autorización.
Yucatán ya tiene antecedentes
El problema no es exclusivo de Campeche. En Yucatán también fueron detectados y clausurados predios vinculados con grupos menonitas que buscaban ampliar terrenos para actividades agroindustriales mediante la eliminación de vegetación nativa.
Uno de los casos ocurrió en Tekax, donde la Profepa documentó el desmonte ilegal de 39.6 hectáreas de selva dentro de un terreno de 49.5 hectáreas; es decir, cerca del 80 por ciento de la superficie inspeccionada. La dependencia aclaró que los responsables no contaban con autorización para realizar el cambio de uso de suelo forestal. Comunicado de la Profepa
También se reportaron afectaciones de mayor extensión en otros puntos de Tekax. Por ello, aunque en algunos casos se ha hablado públicamente de intentos de “invasión” o apropiación de grandes extensiones, lo acreditado oficialmente por la autoridad ambiental ha sido el desmonte y cambio de uso de suelo sin los permisos correspondientes.
Las acciones emprendidas en Campeche vuelven a colocar sobre la mesa una advertencia: ninguna actividad agrícola, productiva o comunitaria puede desarrollarse por encima de las leyes ambientales. La historia y las aportaciones económicas de las comunidades menonitas merecen reconocimiento, pero también debe exigirse que quienes exploten la selva —sin importar su origen— respeten las especies protegidas y el patrimonio natural de la península...(OGY)