Mientras empresarios exigen más recursos públicos, operadores denuncian vetos laborales y afirman estar listos para mantener en movimiento a miles de usuarios yucatecos
De la redacción/OGY: Mérida, Yucatán.
En medio de un nuevo episodio de tensión entre concesionarios del transporte público y el Gobierno del Estado, choferes del sistema Va y Ven se declararon dispuestos a tomar el volante de las unidades retiradas de circulación para evitar que miles de usuarios resulten afectados por los conflictos entre empresarios y autoridades.
La propuesta fue presentada por José Emilio Cabrera Villamil, representante sindical de operadores del Circuito Metropolitano y de otras rutas del sistema Va y Ven, durante una reunión sostenida con el subsecretario de Gobierno, Pablo Castro Alcocer.
Los trabajadores aseguraron que cuentan con la capacidad y disposición para mantener el servicio funcionando, siempre y cuando se les facilite el acceso a las unidades y al combustible necesario para operar.
La postura de los operadores surge luego del paro realizado por concesionarios que reclaman adeudos y buscan mantener esquemas de pago que consideran favorables para sus empresas. Los choferes sostienen que, una vez más, las disputas económicas entre empresarios y Gobierno terminan afectando directamente a los ciudadanos que dependen diariamente del transporte público para acudir a sus trabajos, escuelas y actividades cotidianas.
Una historia que se repite
El conflicto revive un viejo debate en Yucatán sobre el destino de los recursos públicos destinados al transporte. Durante décadas, distintos gobiernos han canalizado subsidios, apoyos económicos y esquemas de compensación a concesionarios bajo el argumento de garantizar un servicio eficiente y moderno.
Sin embargo, los beneficios rara vez han llegado de manera proporcional a quienes realmente sostienen la operación diaria del sistema: los conductores.
Mientras los empresarios han sido históricamente los receptores de apoyos gubernamentales, numerosos operadores han denunciado condiciones laborales precarias, jornadas extensas, conflictos sindicales y, en algunos casos, represalias cuando intentan defender sus derechos.
Por ello, los choferes consideran que el actual conflicto pone nuevamente sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿Quiénes son los verdaderos afectados cuando los concesionarios detienen el servicio?
Choferes buscan evitar afectaciones a la ciudadanía
Durante el encuentro, los operadores plantearon que su participación podría servir como una medida de contingencia para impedir que futuros paros o retiros de unidades sean utilizados como mecanismo de presión política o económica.
La propuesta fue escuchada por el subsecretario Pablo Castro Alcocer, quien se comprometió a llevarla a la mesa de diálogo que sostuvo posteriormente con representantes de los concesionarios y de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY).
Tras las negociaciones, se acordó el restablecimiento total del servicio de transporte público desde las primeras horas de este miércoles 10 de junio.
Denuncian represalias y “boletinaje” laboral
Además del tema operativo, los choferes solicitaron la intervención del Gobierno del Estado para atender el conflicto laboral que mantienen con la empresa Circuito Metropolitano.
Los trabajadores denunciaron que, tras las recientes movilizaciones, varios operadores fueron vetados laboralmente, impidiéndoles ser contratados por otras empresas del sector transporte.
Según expusieron, este “boletinaje” constituye una represalia por ejercer su derecho a manifestarse y defender sus condiciones de trabajo.
Paralelamente, continúan los procedimientos legales iniciados ante instancias como la Comisión Estatal de Conciliación Laboral y la Secretaría del Trabajo federal, donde buscan el reconocimiento y protección de sus derechos laborales.
El transporte, rehén de intereses económicos
Aunque el servicio ya fue restablecido, el episodio deja al descubierto la fragilidad de un sistema de transporte que con frecuencia queda atrapado entre disputas empresariales, subsidios públicos y conflictos laborales.
En esta ocasión, fueron los propios conductores quienes levantaron la mano para evitar que los usuarios pagaran nuevamente las consecuencias de una confrontación que, aseguran, beneficia a unos cuantos, mientras los verdaderos trabajadores del volante siguen luchando por estabilidad laboral y condiciones dignas…(OGY)
