Advierten que el combate al Gusano Barrenador del Ganado requiere coordinación entre productores y autoridades; señalan que cualquier descuido podría poner en riesgo los avances logrados por el Gobierno de México
José Pallotta/OGY: Mérida, Yucatán.
La reapertura gradual de la frontera de Estados Unidos para la exportación de ganado mexicano representa un paso importante para el sector pecuario nacional; sin embargo, el reto apenas comienza. Productores y especialistas advierten que mantener abiertos los mercados internacionales dependerá de la capacidad de México para contener el avance del Gusano Barrenador del Ganado (GBG) y reforzar los controles sanitarios en todo el país.
El productor ganadero Noé Peniche Patrón reconoció la gestión realizada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al considerar que las negociaciones permitieron recuperar, de manera gradual, el acceso al mercado estadounidense, pese a la resistencia que aún existe entre diversos sectores ganaderos de Texas y otros estados de la Unión Americana.
De acuerdo con Peniche Patrón, esa oposición obedece a la preocupación que mantienen productores estadounidenses sobre los riesgos sanitarios que pudiera representar el ingreso de ganado mexicano, por lo que insistió en que el país no puede bajar la guardia.
El ganadero hizo un llamado a fortalecer la vigilancia en la frontera sur para evitar el ingreso ilegal de animales, reforzar el control en el uso de aretes de identificación, realizar revisiones sanitarias oportunas y ampliar las acciones de trampeo para contener la dispersión del Gusano Barrenador del Ganado.
Asimismo, señaló que mientras no exista una disponibilidad suficiente de moscas estériles para su liberación en las zonas de mayor riesgo -especialmente en regiones apartadas donde también existe fauna silvestre susceptible de mantener el ciclo de la plaga- será indispensable intensificar las medidas preventivas en campo.
“Si no hacemos nuestra parte y relajamos las medidas sanitarias, corremos el riesgo de que Estados Unidos vuelva a cerrar la frontera, como ocurrió anteriormente”, advirtió.
Noé Peniche sostuvo que el éxito de esta nueva etapa dependerá de la coordinación entre autoridades y productores, quienes deberán trabajar de manera conjunta para cumplir con los protocolos sanitarios y respaldar los compromisos asumidos por el Gobierno de México ante las autoridades estadounidenses.
Respecto al origen del problema, el productor afirmó que, desde su perspectiva, el contrabando de ganado a través de la frontera sur fue uno de los factores que favorecieron el reingreso del Gusano Barrenador del Ganado al territorio nacional.
Si bien esa postura coincide con preocupaciones expresadas por diversos actores del sector pecuario, corresponde a las autoridades sanitarias nacionales e internacionales determinar, mediante investigaciones y evidencia técnica, las causas específicas de la reintroducción de la plaga.
Lo que sí parece generar consenso es que la sanidad animal se ha convertido nuevamente en un tema estratégico para la economía del campo mexicano. Mantener la confianza de los mercados internacionales exigirá vigilancia permanente, disciplina sanitaria y una estrecha coordinación entre productores, gobiernos estatales y la Federación para evitar que un nuevo brote comprometa las exportaciones ganaderas del país…(OGY)
